Microsoft publica una serie de recomendaciones sobre el uso de software de segunda mano
Las compañías pueden minimizar los riesgos consultando previamente al fabricante
Microsoft advierte de los riesgos que entraña para las empresas la compra de software de segunda mano, una nueva modalidad de comercialización de software que ha arribado a España.
Según la empresa Usesfot, “El comercio con licencias usadas se basa en el principio de agotamiento vigente en toda la Unión Europea. En virtud del mismo, el derecho de difusión del fabricante de software se agota desde el momento en que éste pone en venta el producto por primera vez y que el primer adquisidor lo compra. Este principio fue extendido en la Unión Europea expresamente al software ya en 1993 sobre la base de una normativa de la UE y es válido en todos los Estados miembros.”
Microsoft, por su parte, considera que la transferencia de licencias de software está sujeta indiscutiblemente al consentimiento del titular de los derechos de autor. En el caso de Microsoft, sólo considera legales las transferencias en casos muy concretos, como por ejemplo, cuando dos empresas se fusionan o cuando una empresa se divide en varias.
El riesgo que asumen las empresas que compran licencias de software indebidamente transferido es a menudo subestimado. Si se descubre que la transferencia es ilegal, al cliente se le prohíbe el uso del software hasta que adquiera la licencia correspondiente. Además, en algunos casos incluso puede ser responsable de los daños y perjuicios causados al fabricante.
“Los clientes pueden evitar estos riesgos mediante la búsqueda de distribuidores de licencias que trabajan activamente con el fabricante y el titular del derecho de autor. Que contacten con distribuidores oficiales que siempre actúan en interés del cliente”, señala Txema Arnedo, director de desarrollo de la Propiedad Intelectual de Microsoft Ibérica. “En el caso de una auditoría, después de todo, es la empresa –ni el fabricante ni el distribuidor del software- quien tiene que demostrar que el software que utiliza está correctamente licenciado”, añade Arnedo.
Para la compañía, los certificados notariales no constituyen una prueba válida de que la licencia sea legal, por lo que la adquisición de software de segunda mano en ningún caso se ajusta a los términos y condiciones de los contratos de licencias de Microsoft