La SEPA (Single Euro Payment Area) será la zona de Europa en la que los usuarios podremos utilizar los servicios bancarios de forma equivalente a como lo hacemos en la actualidad en nuestro propio país.
Entre los objetivos más importantes de simplificación y ahorro de costes, están los que se refieren a las transferencias bancarias (payment orders), los adeudos por domiciliación (direct debit), y las tarjetas de crédito.
Las entidades financieras están trabajando en los distintos frentes, y cuentan con aliados poderosos en lo que se refiere a las tarjetas de crédito.
Estos últimos años, las marcas de medios de pago han afrontado retos importantes, como los que se refieren al despliegue de los sistemas de pago para Internet (3D Secure, Verified by Visa y MasterCard Secure Code ).
En el caso de EMV, la especificación de tarjetas chip, destinada a luchar contra el fraude en las operaciones offline, la posición española era resistente. En España, las operaciones se realizan mayoritariamente online, con una estructura de costes de telecomunicaciones envidiable desde la óptica de las entidades financieras de los países vecinos, de forma que el nivel de seguridad es muy alto, y el fraude, comparativamente bajo.
Las entidades españolas, que ya habían decidido demorar el despliegue de tarjetas EMV a sus titulares hasta 2008, habían acometido ya la conversión de TPVs, terminales financieros de recogida de operaciones electrónicas con tarjetas de crédito, de débito y monedero y Cajeros Automáticos, como consecuencia de la aplicación, desde el 1de enero de 2005, de las nuevas reglas europeas de atribución de responsabilidades en transacciones fraudulentas.
Sin embargo, las nuevas reglas SEPA imponen que antes de 2010, EMV esté completamente desplegado en la Zona Euro, de forma que las entidades españolas tendrán que acometer las grandes inversiones que estaban intentando demorar.
Estas exigencias de grandes inversiones se producen, además, en un momento en el que la banca española viene de negociar, con la intermediación del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo un plan de reducción de comisiones que tiene que completarse en tres años.
El mundo de los Medios de Pago está viviendo los "tiempos interesantes" de la maldición china, en los que tan importantes son los retos como las oportunidades, con tasas de adopción de medios de pago crecientes siempre.
En estos tiempos interesantes, no será seguramente el reto menor, la anunciada salida a Bolsa de MasterCard. Baldomero Falcones, actual presidente del Consejo de Administración de MasterCard, anunció en el reciente evento CIT 2006 organizado por IIR España la salida a Bolsa de la entidad, reservando un 10% (el control bisagra) a una Fundación.
Y en ese contexto, no deja de llamar la atención el reciente nombramiento de Javier Pérez como Presidente de MasterCard Europa. La noticia, ya recogida en Financial Tech Magazine, implica la presencia de otro directivo español al frente de la Sociedad de Medios de Pago. Aunque Javier Pérez lleva varios años al frente de la entidad en Latinoamérica, anteriormente se movió en la cultura de BBVA lo que puede ser un contrapeso a Baldomero Falcones, que proviene del ámbito del SCH. Javier conoce bien MasterCard Europa, en la que desempeñó el cargo de Director General, antes de cruzar el charco.
En todo caso, la presencia destacada de españoles en los máximos niveles de las sociedades de medios de pago, implica la relevancia a nivel mundial de las instituciones españolas en este sector, en el que cuentan las cifras y la innovación, así como el creciente rol internacional de los dos grandes bancos españoles.
El conocimiento del mercado español por parte de estos directivos puede ser importante para MasterCard, que ha ido ganando posiciones en España en el segmento de débito, y que ahora, con el estrechamiento de márgenes, puede verse en peligro. |