Revolution Banking SP 2016

Apple Pay, el embrión del iBank: se masca el peligro

By on 10 febrero, 2015
Francico Alvarez CECA

Apple pay, el servicio lanzado a bombo y platillo por la compañía de Tim Cook en octubre del pasado año, ya soporta más de 60 bancos. El propio Cook anticipó que una serie de 200.000 retailers, como Foot Locker, McDonald’s, Disney,  Office Depot, Subway, Whole Foods Market (que ha reportado un 400% de aumento de pagos móviles desde su implantación), Trget, Uber, Groupon, Starbucks, etc y más de 500 bancos ya se habían preinscrito, agregando que “va a cambiar la forma en que pagamos por las cosas”.

Cook ha definido 2015 como “el año de Apple Pay”, y el servicio ya aúna dos tercios de todos los pagos contactless en Estados Unidos que se realizan a través de Visa, American Express y Discover. BI Intelligence cifra en 70 millones las tarjetas que tendrá registradas a finales de este año.

Para usar Apple Pay, los usuarios solo deben mantener su dedo en la aplicación Touch ID y acercar el dispositivo al terminal del retailer. Tarjetas de crédito y débito (como las de los early adopters Bank of America, Chase y Wells Fargo) son fáciles de agregar a la aplicación usando cuentas que ya estén almacenadas en iTunes o tomando un snap usando la cámara integrada del teléfono. Apple Pay también cuenta  con el respaldo de las 3 redes de tarjetas más grandes, Visa, Mastercard y American Express (que acaba de lanzar este anuncio vintage para promocionar el servicio): http://bcove.me/uskyf4sz.

La primera gran clave del servicio es la seguridad: el sistema usa una antena NFC y un chip dedicado —el Secure Element— para almacenar números de cuenta de dispositivo únicos y encriptados para que los números de tarjetas nunca se compartan entre los comerciantes.

La segunda clave es la interoperabilidad (o, mejor dicho, su falta). El sector de pagos móviles (mpayments), que se espera  muevan más de 1.6 billones de dólares en 2017, está totalmente saturado por una multitud de players, incluyendo bancos, retailers, compañías tecnológicas, todas ofreciendo su propia solución, en lugar de lo que querría el usuario:  una aplicación universal que pueda usar donde sea. Como dijo Dan Wagner, CEO y fundador de Powa Technologies, en Payments Source, “para tener una oportunidad, las nuevas entradas en el espacio móvil tienen que ofrecer algo más que solo pagos”.

Y la tercera es la internacionalización: Cook ha declarado que “no hay día que no tenga una nota de un negocio de fuera de Estados Unidos pidiendo Apple Pay”. El sistema es rentable y demuestra que la desintermediación es un hecho:  Apple recibe 15 puntos básicos (0,15%) por cada transacción a crédito y medio penique por cada transacción a débito. El contrato estipula además que las entidades deben mantener disponibles al menos el 95% de sus tarjetas a los usuarios de iPhone.

¿Es factible ese sistema en Europa, donde la UE limita las tarifas de intercambio a 30 puntos básicos y calientan la parrilla varios competidores, como Google, PayPal y Samsung? O sea, ¿os imagináis a los bancos renunciando a la mitad de sus comisiones de intercambio? Entonces, ¿cómo entrará Apple Pay en Europa?

Pues sólo hay una respuesta: la Directiva de Pagos (explicada fantásticamente por el BCE en esta presentación), pensada  para abrir el mercado a agentes no bancarios, permitiría a Apple abrir un banco, con cuentas de pagos, domiciliaciones, transferencias, y todas las demás cosas que hacemos los bancos.

Apple tiene 400 millones de cuentas activas de iTunes en el mundo, cada una vinculada a una tarjeta, ha empezado a vender deuda (lo cual le otorga acceso a capital y rating), y ofrece financiación con terceros que, hoy, se quedan el interés. No es descabellado. ¿Imagináis en sistemas con más de un 80% de la población descontenta con la banca tradicional, lastrada por la mayor crisis reputacional de su historia, lo que supondría la apertura de iBank?

Francisco Álvarez Cano, gestiona la Reputación Online y la Comunicación Digital en Cecabank

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