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Diebold Nixdorf, la difícil tarea de hacer caja con los cajeros

By on 1 diciembre, 2015
Oski Goldfryd TV 300

Nuestros lectores más jóvenes seguramente no lo recordarán, pero en el año una empresa estadounidense llamada Burroughs compró a una de sus principales competidoras, Sperry. Dicha operación, liderada por el jefe ejecutivo de Bourroughs, W. Michael Blumenthal, antiguo Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, supuso el nacimiento de la actual Unisys. Cabe recordar que en aquellos años, tras IBM, Unisys era la segunda empresa de informática más grande del mundo.

Pocos años después, Blumenthal dejó su cargo y la empresa comenzó a tener pérdidas, hasta 2.500 millones de dólares entre los años 1989 y 1991. “Un rival para IBM”, titulaba alguna prensa augurando el éxito de esa suma de dos, afirmando que dicha fusión “asegura cambios futuros en la industria de computadores”.

En enero de 1998 Compaq Computer compró a Digital Equipment, en la mayor compra empresarial efectuada en el sector informático hasta ese momento. Con el anuncio, aseguraron que la operación les convertía en el segundo grupo informático del mundo, detrás de IBM. Así, Digital pasó a ser una filial de Compaq.

Ambos presidentes, Eckhard Pfeiffer por Compaq y Robert Palmer por Digital, aseguraban que dicha operación “ofrecerá a una base mundial de clientes la mayor variedad de productos y servicios informáticos del mercado, desde la venta hasta el soporte técnico”. “Es una situación en la que todos ganamos”, dijo Pfeiffer. Compaq ya había comprado un año antes a Tandem Computers, conocida en esa época especialmente por su tecnología de tolerancia a fallos.

Con el anuncio, las acciones de Digital subieron de cotización desde los 45,44 dólares a los 55,44, con lo que sus accionistas ganaron un 22% en una sola sesión. Las de Compaq, sin embargo, tuvieron una caída del 8,66%, de 31,75 dólares, a 29, presagio de lo que iba a ocurrir más adelante con dichas marcas. El 9 de Febrero de 2005, el directorio de HP anunciaba el despido de la CEO Carly Fiorina, impulsora de la estrategia que llevó a cabo la fusión entre HP y Compaq.

¿Por qué recordamos ahora esta serie de fusiones exitosamente anunciadas, que terminan con un final opaco y exento de glamour?

Esta semana Diebol y Wincor Nixdorf anunciaban el nacimiento de una nueva compañía, Diebold Nixdorf, con todas las declaraciones positivas que suelen tener estas operaciones.

“La velocidad de los cambios que vemos en nuestra industria no tiene precedentes, y mediante el aprovechamiento de las soluciones innovadoras y el talento de ambas organizaciones tendremos la escala, la fuerza y la flexibilidad para ayudar a nuestros clientes a través de su propia transformación del negocio”, dijo Andy W. Mattes, presidente y CEO de Diebold.

Todo idílico, las compañías se dirigirán desde Estados Unidos y Alemania, los líderes de ambas organizaciones seguirán liderando a la nueva empresa, los productos y sectores donde operan, son compatibles. En Alemania no se producirán más despidos que los ya anunciados.

Sin embargo, caben algunas preguntas, entre ellas, si las razones por las cuales Wincor Nixdorf estaba buscando comprador desde hace tiempo, no quedarán subsumidas en la nueva empresa. Cómo se fusionarán culturas empresariales tan diferentes. O hacia dónde nos llevará el camino de la digitalización en pocos años, tanto en el sector de la banca como en el retail.

En España, Gloria Alomá, Directora General de Diebold nos comentó su entusiasmo con la operación, y el feedback positivo que ha recibido de sus clientes. Javier López-Bartolomé, Presidente de Americas e Iberia, enviaba un mensaje optimista a los suyos, donde señalaba también que “Naturalmente, cumpliremos todos nuestros contratos y obligaciones mutuas en toda su extensión. Nuestros clientes continuarán recibiendo los productos de alta calidad y servicios de primera clase a los que están acostumbrados. En el transcurso de nuestras futuras conversaciones con Diebold, no sólo estaremos centrados en las cuestiones económicas relevantes, sino también en los intereses de nuestros socios de negocios y clientes”. Todo como si la unión de las dos organizaciones en España no va a tener que pagarse con algún precio, referente a personal, a servicios, o a líneas de productos.

Ya veremos cómo reaccionan sus competidores, y el futuro desvelará si la nueva empresa ganará más mercado, o acabará posibilitando la entrada de nuevos jugadores, que en este proceso de profundos cambios que remueve a la industria, no requiera ya de los antiguos gigantes que movieron la industria tanto tiempo.

Hace muchos años, cuando nacía Unisys. La analista Esther Dyson comentaba al New York Times que “Teóricamente una compañía más grande debería ser un mejor competidor, pero no estoy muy segura de que vaya a funcionar así”.

Nosotros no somos de la misma opinión en este caso de la nueva Diebold Nixdorf. También queremos ser optimistas. Simplemente pensamos que en el mundo de las tecnologías, a medio o largo plazo, no podemos estar seguros de casi nada.

Oski Goldfryd, Director de FinancialTech Magazine

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