Revolution Banking SP 2016

Ganarse a los escépticos de Paym: pagos de móvil a móvil

By on 22 octubre, 2014
Jon Banks - The Logic Group

The_Logic Group logoTodos hemos oído hablar de la Ley de Difusión de las innovaciones. Nos situamos en distintos puntos de esta curva de la campana, conforme a nuestras necesidades y aspiraciones individuales. Sin embargo, hay un área en el que actuamos de forma similar. Cuando se trata de proteger nuestro dinero ganado con esfuerzo, todos somos cautelosos por naturaleza. Somos reacios a confiar en nuevos métodos y tecnologías de pagos o de gestión de nuestro dinero.

Tomemos el ejemplo de los cajeros automáticos.  Aunque es casi imposible imaginar un mundo sin ellos, los primeros cajeros fueron recibidos con recelo por un público mayoritariamente escéptico ante la nueva tecnología. Desde la introducción de cajeros automáticos a mediados de los 60, fueron necesarias casi dos décadas para que estas máquinas alcanzaran un 50% de adopción en el mercado. La gente seguía manteniendo el tedioso proceso de esperar a que el banco abriera, hacer la cola, entregar la libreta y firmar simplemente porque era el único método en el que confiaban.

La lección aquí es que cualquier innovación en el ámbito financiero es una lucha cuesta arriba para convencer a la gente de que es seguro y fiable y que pueden confiarle su dinero. Al mismo tiempo, una vez que el miedo inicial –con frecuencia motivado por prejuicio o ignorancia- ha sido sustituido por confianza, estas tecnologías logran una penetración rápida y generalizada en el mercado.

Esta es la batalla que le espera a Paym, la nueva plataforma de pagos móvil a móvil que se ha presentado recientemente. Paym ha sido desarrollada por un consorcio de bancos y entidades de crédito del Reino Unido y permite a los usuarios enviar y recibir pagos entre cuentas bancarias utilizando simplemente un número de teléfono móvil.

La palabra “revolución” se utiliza tan a menudo en tecnología, que ha perdido su sentido; pero Paym acapara potencial para propiciar un cambio comparable al de los cajeros. Si, por ejemplo, necesitamos darle un dinero a un amigo tenemos dos opciones, acceder a nuestra banca online e introducir su número de cuenta –que han debido darnos con anterioridad- o acudir a un cajero automático, retirar el dinero y entregárselo.

Con Paym es tan sencillo como mandar un mensaje de texto. Su número de teléfono está vinculado a los datos de su cuenta bancaria, por lo que si usted quiere pagar a alguien –o recibir un pago- sólo tiene que introducir su número y el dinero se transfiere inmediatamente. Así es cómo se producen las transacciones en los smartphones, en el mundo de las APPs de hoy.

Pero cualquier nueva tecnología de gestión de dinero tiene que enfrentarse rápidamente a los viejos enemigos, el miedo, la sospecha y la duda. Y Paym no es una excepción. La compañía de investigación de mercados Consumer Intelligence reveló que casi la mitad de los consumidores (el 47%) no utilizarían la APP aludiendo a preocupaciones por la seguridad. Sin duda, esas mismas preocupaciones se hicieron eco cuando apareció la primera generación de cajeros automáticos.

El éxito de otras plataformas de pago similares sugiere que Paym podría no encontrar dificultades para ganarse a los escépticos. Por ejemplo Pingit, el servicio de pago por móvil de Barclays, ha acumulado más de 2,5 millones de descargas desde su lanzamiento hace dos años, y sus usuarios han enviado más de 350 millones de libras a través de este servicio. Sin embargo, teniendo en cuenta el cada vez más saturado y fragmentado mercado de los pagos por móvil, ¿por qué deberían los consumidores considerar el uso de Paym en lugar de sus muchos competidores?

Una razón de peso es que Paym ha sido desarrollada por los nueve principales bancos y entidades de crédito del Reino Unido. No es una start-up de Silicon Roundabout que tiene que demostrar sus credenciales de seguridad; es el hijo de muchas décadas de experiencia combinada en asegurar transacciones bancarias. Dicho esto, una de las tareas urgentes que deben acometer Paym y los bancos es educar a sus clientes para que asuman que los pagos por móvil son un desarrollo seguro y sencillo para el consumidor. Si saben comunicarlo bien, no harán falta dos décadas para que llegue a la mayoría de los usuarios.

Jon Banks, Business Development Director de The Logic Group      

Deja un comentario