Revolution Banking SP 2016

La orquestación es un camino con dos sentidos

By on 30 junio, 2016
Maurice McMullin - Kemp

Kemp logoLa virtualización ha transformado el centro de datos del siglo XXI, aportando agilidad y eficiencia sin precedentes a un entorno TI fijo. En tan solo dieciséis años, la virtualización de los servidores y del almacenamiento se ha convertido en una commodity y el foco se ha desplazado hacia la orquestación de servicios y aplicaciones mediante herramientas como Puppet, Chef, Microsoft System Orchestrator y otras.

Con las herramientas de orquestación, los departamentos de TI pueden aglutinar y desplegar diversos servidores, almacenamiento y ahora recursos de red de forma automática, en minutos, con el fin de distribuir nuevas aplicaciones y bancos de pruebas o para escalar recursos automáticamente según crecen y decrecen las cargas de aplicaciones. Las herramientas de orquestación son perfectas para acelerar y desacelerar los servidores virtuales y el almacenamiento.

Hasta hace poco, las redes y las funciones de red, como los firewalls, IDP y los balanceadores de carga, eran temas manuales. Con la aparición de las redes definidas por software (SDN) y la virtualización de las funciones de red (NFV), estas funciones se han virtualizado, atomizado y distribuido a través de clouds públicas y privadas como software, más que como appliances físicos.

De igual modo que con los servidores y el almacenamiento, las funciones de redes virtuales demandan no sólo herramientas de gestión, sino una integración estrecha con las herramientas de orquestación y de automatización, de forma que también puedan ser orquestadas de forma automática para proporcionar, escalar y proteger aplicaciones de una forma pre-establecida y de acuerdo a la normativa.

Tal integración debe ser una calle de dos direcciones, donde las APIs permitan a los balanceadores de carga, por ejemplo, dirigir la solución de orquestación para desplegar nuevos servidores y almacenamiento cuando detectan un fallo en los mismos o no pueden proporcionar el rendimiento necesario en picos de trabajo. O para desplegar firewalls e IDP como se requiere para mantener la seguridad y cumplir la normativa.  Por el contrario, la herramienta de orquestación debe ser capaz de dirigir la plataforma de gestión NFV para desplegar o desmontar el balanceo de carga, firewall, IDP, y otras funciones de red según sea necesario cuando las nuevas aplicaciones se amplían o reducen.

Con las herramientas de gestión apropiadas y las APIs de orquestación, las aplicaciones pueden no solo rendir, sino permanecer seguras y cumplir la normativa de forma constante en cualquier entorno virtual cambiante.

Maurice McMullin de KEMP Technologies

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