Revolution Banking SP 2016

Las aplicaciones web y móviles juegan un papel determinante en el Smart Banking

By on 13 abril, 2016
Antonio Garcia - Dynatrace

Dynatrace logoLas entidades financieras se encuentran en pleno proceso de transformación digital para ofrecer un mejor servicio a sus clientes, y atraer a las nuevas (y crecientes) generaciones de consumidores digitales deseosas de colgar la etiqueta ‘smart’ en cada una de sus actividades.

En este contexto, los bancos son conscientes de que el grado de satisfacción de los clientes con las aplicaciones web y móviles juega un papel determinante, de ahí que este sector se encuentre actualmente a la vanguardia del uso de este tipo de soluciones de rendimiento digital.

Hoy en día, no es suficiente garantizar que todas las aplicaciones funcionan correctamente. Las entidades, más allá de la disponibilidad del servicio, esperan satisfacer las expectativas de sus clientes. Para ello, es imprescindible saber quién utiliza sus aplicaciones, con qué versión de navegador o desde qué sistema operativo o dispositivo y, lo que es más importante, para qué.

Con este objetivo, las soluciones de rendimiento digital permiten monitorizar 24/7 cada una de las acciones de los usuarios, con independencia del modo de interacción con la aplicación y del canal utilizado. Esta capacidad posibilita que las entidades optimicen regularmente sus aplicaciones mediante la identificación de las transacciones más utilizadas, o más lentas, y su correlación con las acciones del usuario que las desencadenan, así como con las llamadas al backend generadas por estas acciones. Por otra parte, esta información puede utilizarse para optimizar la segmentación de los perfiles de los clientes en función de su ‘experiencia de usuario’ y resolver rápidamente cualquier problema de insatisfacción con la aplicación web o móvil.

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Paralelamente, las soluciones de rendimiento digital proporcionan a los equipos de TI y de operaciones una visibilidad transversal en tiempo real, que facilita la detección de los problemas y la identificación del componente (red, infraestructura o aplicación) o línea de código causantes de la ralentización o los errores producidos en la interacción. Esta capacidad permite alinear los objetivos de calidad de servicio de los responsables digitales y las acciones técnicas de los profesionales de operaciones TI.

Ante cualquier incidencia, los profesionales de TI podrán identificar a los usuarios afectados y el contexto que la ha provocado, con el propósito de realizar las correcciones pertinentes en la aplicación y evitar la repetición del problema.

Por otra parte, y dentro de los entornos DevOps, las herramientas de rendimiento digital aceleran las entregas mediante la detección temprana de fallos o problemas, ya que agilizan los diagnósticos durante las inyecciones de carga y permiten el intercambio de datos entre producción y desarrollo en los procesos de puesta en producción (contexto del usuario antes y durante el problema, errores, excepciones, métodos lentos, llamadas lentas, CPU, fallos de memoria, y todo el conjunto de llamadas asociadas con la transacción del usuario).

Esta capacidad elimina la necesidad de reproducir el problema o de disponer de los logs de la aplicación, ya que el camino de la transacción es perfectamente visible, al igual que los puntos en los que se emplea demasiado tiempo. Al otorgar sentido a los datos técnicos, es posible industrializar-automatizar la gestión de la calidad del servicio de aplicaciones y los equipos técnicos pueden reaccionar de una forma ágil y, además, anticiparse a los problemas.

Antonio García, Vicepresidente para el Sur de Europa en Dynatrace

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