EADTrust

El papel de las fintech en la disrupción del sector bancario

By on 25 julio, 2017
Nuria Mir - GFT

GFT logo pequeñoSi no puedes con ellos, únete a ellos. Esto es lo que está sucediendo en el sector bancario tras la aparición de nuevos players. Nos estamos enfrentando a la era de bancos simbióticos, donde las entidades, no tan sólo pondrán su infraestructura al servicio de las fintech, sino que además confiarán en ellas para servir mejor a sus clientes. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

¿Os acordáis de cómo era tratar con los bancos antes? Aquellas sombrías pantallas negras con cientos de movimientos sin orden ni gracia. ¿Qué opináis de los extractos que recibíamos? Papeles llenos de letra pequeña, sin gráficos, ni color o explicación para hacernos la vida más fácil.  ¿Por qué cambiar? Los bancos estaban contentos, ganaban mucho y nosotros… Muy felices no éramos pero tampoco nos quejábamos. De repente, aparecieron las fintech, creadas por y para millenials, una nueva generación de usuarios que priorizan la experiencia de usuario frente al producto.

Esta ha sido la primera gran disrupción: quiero ver todos mis movimientos y los quiero ahora desde el ordenador de mi trabajo, desde mi ipad en el sofá o desde mi móvil en el autobús. Además, quiero que la experiencia sea agradable visualmente y sencilla. Así, aparecieron los primeros PFMs (gestores de finanzas personales, según sus siglas en inglés), mostrando a los bancos las nuevas reglas de juego. Ellos lo entendieron perfectamente: renovarse o morir. Empezaron a maquillar sus front-ends,  simplificar sus portales e incluir los PFMs en su funcionalidad.

La segunda gran disrupción llegó con las comisiones. Imaginemos un pequeño pueblo remoto en México donde un campesino tiene que coger su coche cada mes y conducir horas hasta llegar a la oficina más cercana donde recibirá la transferencia que le envía su hermano desde Estados Unidos. Después de pagar la gasolina y la comisión por la transferencia, volverá con sólo una fracción del dinero que le enviaron. Ahora imaginaros la misma operación con su móvil, sin desplazarse y pagando una comisión mucho más baja. No sólo la tecnología lo ha hecho posible, sino que era inevitable.

Reduciendo comisiones

Pensemos en el impacto social que puede suponer rebajar 2 puntos las comisiones de las transferencias que los emigrantes envían a su país. Estamos hablando de 600 billones de euros anuales. Si consiguiésemos rebajar tan sólo 2 puntos, estaríamos devolviendo 12 billones de euros al pueblo. Así, primero apareció Paypal. Fue una de las primeras fintech en demostrarnos que los pagos podían ser sexis.

GFT LabBCN_1Hoy las nuevas fintech están empujando el sector a niveles impensables. Transferwise, xoom, azimo o worldremit son sólo algunas, a destacar Ripple que ha empezado a trabajar con divisas digitales. Y esto sólo es el principio, porque ahora las fintech están empezando a pelear por la Champions League de las comisiones: las cobradas  por la gestión de carteras y fondos (advisory).

Desde un punto de vista estadístico, un gestor de carteras no consigue mejores resultados que un algoritmo. Entonces, ¿quién va a pagar por un gestor si podemos contratar un software que nos cuesta menos de la mitad? Por otro lado, los cambios regulatorios tampoco están ayudando a los bancos. A partir del 1 de enero de 2018, las entidades tendrán que informar a sus clientes de forma transparente de las comisiones cobradas por la gestión de carteras y fondos. ¿Quién es consciente de estar pagando entre 2.000 y 3.000€ por la gestión de un fondo de 100.000€? Es por ello que ahora nos encontramos ante la eclosión de los robo advisors, aplicaciones que gestionan carteras de fondos normalmente ETF (Exchange Trade Funds) o fondos indexados, teniendo en cuenta el perfil de inversor.

Lo más interesante es que estas herramientas nacieron para los perfiles de clientes affluent que no tenían acceso a la banca privada por las altas barreras de entrada y las altas comisiones. Querían democratizar la gestión de inversiones. Lo que ha sucedido es que los clientes de banca privada también han encontrado estas herramientas la mar de útiles e interesantes y los bancos han tenido que reaccionar rápido e incorporarlas en sus propios portfolios.

Agregadores de servicios financieros

La tercera disrupción ataca el modelo de banca en sí mismo. Las fintech están eliminando la intermediación en el proceso de crédito/financiamiento. ¿Os acordáis lo que era pedir dinero a un banco? Te levantabas por la mañana con tu mejor sonrisa, escogías tu mejor traje y te disponías a ir a tu oficina bancaria más cercana  para hablar con tu gestor. Cuando llegaba tu turno, tenías 10 minutos para explicarle con números y promesas que ibas a ser un buen negocio. Si tenías éxito, conseguías que te aprobaran la operación al cabo de 3 o 4 semanas.

Todo ha cambiado hoy con las fintech. Te quedas en tu casa en pijama, una taza de café en las manos, y la única cosa que necesitas es internet para acceder a cualquiera de las webs existentes de lending clubs o crowdfunders. La aplicación, a partir de los datos que le proporcionas, evalúa tu perfil de riesgo y determina el interés que puede ofrecerte. Si tu operación es aprobada, recibirás varias propuestas de inversores en menos de 10 minutos. Todo el proceso es online, usando la tecnología del presente para reducir el coste del crédito y pasar el ahorro al creditor mediante tipos de interés más bajos y mejor beneficio para el inversor.

El p2p lending y el crowfunding están democratizando el acceso a las oportunidades de inversión. Nuevas fintech están apareciendo y quieren convertirse en auténticos marketplaces de productos bancarios, es decir, el “Amazon de la Banca”. La aparición de estos modelos de negocio no es fortuita: aparecen en un momento de crisis reputacional de la banca y de apertura de regulación a favor del consumidor.

Entonces, ¿para qué sirven los bancos?

Los bancos realizan tres funciones básicas: aceptar depósitos y guardarlos en un lugar seguro a cambio de un interés, facilitar los pagos a través de diferentes canales y dejar dinero. Para alguien agnóstico a la banca, los mismos servicios pueden contratarse desde la nueva generación de fintech. En términos de banca minorista, el dinero puede depositarse en bancos digitales de nueva generación, movidos a tarjeta pre-pago o cuentas paypay, invertido en bitcoins o a través de cualquier p2p lending site.

GFT Ideas_1Por ello, los bancos tienen que reaccionar para sobrevivir y deben hacerlo ya. Tienen que crear sus propios marketplaces, colaborando con las fintech para unir inversores y emprendedores, creditores con prestamistas, en definitiva, oferta y demanda. Tienen que moverse hacia una arquitectura abierta en la que puedan vender sus propios productos y los de otras compañías. El banco tiene que ser un agregador de servicios financieros.

En este proceso, los bancos saldrán ganando ya que podrán acceder a nuevos segmentos del mercado: des-bancarizados, niños, nativos digitales, etc. Y al mismo tiempo, el gran vencedor de esta batalla será el consumidor, que podrá acceder a mejores servicios a un precio inferior.

Muchas de las tecnologías llamadas exponenciales (robótica, inteligencia artificial, etc.) están impactando ya en el negocio de la banca, empujando a una transformación que repercutirá positivamente a los clientes en términos de calidad, variedad y precio de los productos y que permitirá que millones de personas en el mundo con bajos ingresos puedan acceder a los servicios financieros, mejorando su calidad de vida y sus oportunidades de prosperar.

Nuria Mir, Directora Ejecutiva de Delivery para Banca en GFT España

+

Deja un comentario